El Coro de la Universidad Nacional de Río Cuarto, espacio de pura música

Actuación del coro en la Catedral Nuestra señora del Nahuel Huapi – 2018. Fotografía: Hugo Guerra

Tras varios años de escenario, el coro universitario se ha llevado los aplausos en muchos rincones de nuestro país. Su diverso repertorio musical, lo ha colocado como un referente de la cultura de Río Cuarto y la región.

Sesenta personas sobre un escenario. Hombres de traje y corbata. Mujeres con túnicas coloridas. A la señal de la directora, el sonido envolvente de las voces llega a oídos del público. Sonidos graves y agudos. Cada nota se funde en una bella melodía que toma cada vez más fuerza. Los más experimentados, y los que recién comienzan,  se vuelven uno. Suena el coro. 

Todo comenzó cuando Héctor Fernández, integrante del coro universitario hasta el año 2019, presentó un proyecto que daría lugar al desarrollo y creación del coro de la Universidad Nacional de Río Cuarto. “A comienzos del año 2004 yo formaba parte del Coro Vocal Urbano, creado por el profesor Jorge Aguilar. Me pidieron que pusiera algún aviso en la universidad donde se invitara a los interesados a anotarse para integrar el Coro Vocal Urbano. En función de mi larga experiencia como personal de la universidad, le indiqué que no veía factible tal acción, pero de manera inmediata me surgió la idea. Dado que la universidad carecía de un coro, y en verdad aún no presentaba un proyecto ambicioso en cuanto a la difusión de actividades artísticas, ¿Por qué no imaginar la posibilidad de que la universidad tuviera su propio coro? Fue así que, se me ocurrió preguntarle al Prof. Aguilar si se animaba a escribir en pocos renglones y de manera bien concisa, lo que él pensaba como puntos esenciales que debían ser considerados en las bases de un coro no profesional”.

Fernández, quien se desempeñaba como docente e investigador de la Facultad de Ciencias Exactas, Físico-Químicas y Naturales de la UNRC, pidió una audiencia con el entonces Vice-Rector Oscar Spada para ponerlo al tanto del proyecto. “La respuesta fue categórica en cuanto al apoyo de tal iniciativa” expresa.

Con el acuerdo unánime de los Consejeros Superiores, se creó la Comisión de Coro, con representantes de cada una de las Facultades y de la Escuela de Arte, para elevar al Consejo Superior, un proyecto que permitiera la creación del Coro.

Tras la aprobación del proyecto, en mayo de 2006 se abrió el concurso para la elección del director. Verónica Baldassarre fue la elegida. En noviembre de ese año comenzaron los ensayos. Muchos integrantes de la comunidad universitaria se acercaron para tomar la prueba de ingreso al coro. “Se formaron tres comisiones para ensayar: una por la mañana, otra por la tarde y otra a la noche. Llegaba fin de año y decidimos hacer una presentación con apenas dos canciones que habíamos logrado aprender en tan pocas semanas: “¿Por qué cantamos?”, de Mario Benedetti, y “Como la cigarra”, de María Elena Walsh. Unos días antes hicimos un ensayo general donde por primera vez se juntaron los tres grupos. ¡Y se produjo la magia!  Como dice el dicho: “la unión hace la fuerza”, exclama Verónica al recordar el inicio de este camino. 

En su primera presentación, la inmensa masa coral, produjo asombro en los espectadores. Al abrirse el telón, el público al unísono exclamó ¡wooo! Por primera vez, se veía en Río Cuarto, un coro de semejante magnitud. “Éramos más de cien. Fue un poco caótico poner en marcha semejante maquinaria”, expresa Cinthia Granado, quien fue corista en el inicio de este proyecto y desde 2008 se desempeña como asistente de dirección.

Ensayo y disfrute

El auditorio del Hotel Menossi es el lugar de encuentro donde los coreutas ensayan sus obras. Todas las semanas, cada cuerda realiza su ensayo particular y luego todos el coro se reúnen para el ensayo general. Quien los jueves cerca de las nueve de la noche ingrese al hall del hotel, escuchara los agudos de las sopranos y el suave acompañamiento de las contraltos. Las firmes voces de los tenores y bajos también hacen sentir su presencia.  

Más allá del desarrollo de la actividad artística, el coro es un lugar de disfrute. “Los ensayos se vuelven un espacio de aprendizaje y crecimiento a nivel social y personal”, cuenta Andrea, quien ingresó al coro cuando éste se inició, tras ver un afiche que la invitaba a cantar. 

Muchos son los escenarios que han recorrido. El coro realiza veinte actuaciones anuales. Participa de actos académicos de la universidad y de diversos eventos, tanto en Río Cuarto como en la región. En varias ocasiones, ha representado a nuestro país en encuentros corales internacionales. Brasil, Colombia y Perú son algunos de los países donde el coro ha llevado su arte.

“Los viajes son memorables. Cuando fuimos a cantar a Cusco, podía notarse la falta de oxígeno. Nos costaba cantar. Lo llamativo fue que detrás del escenario donde cantábamos, había un equipo de médicos con tubos de oxígeno”, cuenta Cinthia, y agrega “Perú en lo musical, fue maravilloso. Cantamos en la catedral de Cusco una mañana. Antes de comenzar la actuación se cortó la luz, así que cantamos a la luz de las velas. Fue impresionante.  La gente se nos acercaba, venía y nos tocaba. Fue algo muy emocionante”. 

Tras casi quince años de ensayos y actuaciones, el grupo ha vivido grandes experiencias. La noche del 24 de septiembre del año 2011, en el escenario del Teatro Municipal de Río Cuarto, las voces del coro se unieron a un completo ensamble de percusión para interpretar “Carmina burana”, de Carl Off. “Sin duda fue algo que nos marcó. Es una obra muy exigente vocalmente. El trabajo titánico que realizó todo el coro para poder abordarla fue majestuoso. Puedo decir que fue una de las mayores audacias que he tenido como directora”, expresa Verónica. 

Otra actuación especial fue en la clausura del Festival San Juan Coral 2013 en el auditorio Juan Victoria. Interpretaron el Réquiem de Mozart junto a coros nacionales, internacionales y orquesta, bajo la dirección del maestro Alejo Pérez. “Fue una experiencia musical inolvidable” señala Andrea.

Cada actuación tiene un “plus”, pero algunas se vuelven recuerdos imborrables. En mayo del 2018, la universidad se llenó de niños. Vestidos de guardapolvo blanco y uniforme, rondaban por el campus. Con motivo de la celebración de un nuevo aniversario de la Revolución de 1810, más de dos mil niños de escuelas privadas y públicas de Río Cuarto y la región llegaron a la universidad para realizar junto al coro “La cantata por los derechos del niño”. Sobre los escalones del anfiteatro, se ubicaron allí uno al lado del otro. Verónica frente a ellos. De repente el dulce sonido del piano y el saxo comenzaron a sonar. Las voces de los niños se elevaron, conmoviendo a todo aquel que estuviese alrededor. Al ritmo de “Cambiar el mundo” de Alejandro Lerner, la universidad se llenó de música.

“Cantata por los Derechos del Niño” 2018- Foto extraída del Facebook Oficial del Coro de la UNRC.

Para Verónica, llevar adelante la dirección de esta cantata, fue una experiencia muy movilizadora: “Más de dos mil niños cantando juntos fue el resultado de un intenso trabajo de varias semanas previas en las que el Coro se trasladó a las distintas escuelas, en especial a las periféricas, de una realidad muy dura y con niños muy necesitados de todo. Trabajamos con las maestras de música y de grado. Ver el entusiasmo de los chicos por participar, la alegría que tenían de que iban a conocer la universidad. Cada encuentro en cada escuela es imborrable. Poder llegar desde la universidad a realidades tan complejas, y a través de la música generar momentos de alegría, es único”, asegura. 

A lo largo de los años, el coro ha compartido escenario con otros artistas como, Jorge Fandermole, haciendo dos de sus canciones más destacadas. También con Opus 4 y los tenores del Teatro Colón. 

Como parte de su amplio repertorio, han realizado conciertos de música sacra, música popular argentina y música latinoamericana. “Es muy emocionante cuando viajamos al exterior y cantamos tango, que uno siente que es lo que más nos representa como argentinos. Poder llevar los colores de la universidad y los colores de la Argentina a otros lugares, es maravilloso” expresa Cinthia.

Para sus integrantes, la música constituye uno de los aspectos más importantes de sus vidas. Ni la pandemia detuvo sus ganas de cantar. Surgió la idea de realizar una serie de videos, donde cada integrante del coro cantara una canción en la intimidad de su hogar, y luego la compartiera con todos a través de las redes sociales. Lo denominaron “Ciclo por la vida”. En palabras de Verónica “Este ciclo le posibilitó al coro permanecer activo y tender puentes que acerquen a la gente en este tiempo de aislamiento”. 

El coro forma parte del Programa Cultura, Arte e Identidad que depende de la Secretaría de Extensión y Desarrollo de la UNRC. Actualmente, está conformado por sesenta personas. El 80 por ciento de sus integrantes pertenece a la comunidad universitaria, es decir, estudiantes, docentes, no docentes y graduados. 

En 2021 el coro cumplió quince años. Desde sus inicios, en cada actuación, la entrega y el amor por la música, se despliega en cada nota que entona el Coro de la Universidad Nacional de Río Cuarto. 

Por Mayra Villarreal

 

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