{"id":2772,"date":"2020-04-02T15:10:16","date_gmt":"2020-04-02T18:10:16","guid":{"rendered":"https:\/\/comunicampus.org\/?p=2772"},"modified":"2022-03-17T14:19:46","modified_gmt":"2022-03-17T17:19:46","slug":"las-aguilas-del-imperio-un-equipo-que-derriba-muros-y-construye-valores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contratexto.comunicampus.org\/2020\/04\/02\/las-aguilas-del-imperio-un-equipo-que-derriba-muros-y-construye-valores\/","title":{"rendered":"Las \u00c1guilas del Imperio: un equipo que derriba muros y construye valores"},"content":{"rendered":"
Las \u00c1guilas es el equipo de rugby de la Unidad Penitenciaria N\u00b06 de la ciudad de R\u00edo Cuarto. El principal objetivo del proyecto es favorecer la reinserci\u00f3n social de las personas privadas de su libertad, un proceso de transformaci\u00f3n a trav\u00e9s de este deporte y sus valores.\u00a0 Se cumpli\u00f3 un a\u00f1o de su nacimiento, que conmovi\u00f3 a much\u00edsimas personas y cambi\u00f3 la vida de muchos presos y voluntarios. M\u00e1ximo Deym ingeniero e impulsor de esta iniciativa en la ciudad, se inspir\u00f3 con videos y fotos de la Fundaci\u00f3n Espartanos, el reconocido equipo de rugby de la Unidad Penitenciaria 48 de San Mart\u00edn, provincia de Buenos Aires. Junto con un equipo de 15 voluntarios, profesores y ex jugadores de rugby lograron replicarlo en la ciudad de R\u00edo Cuarto. \u201cEs un proyecto muy importante, est\u00e1n claros los valores que transmite una actividad deportiva como el rugby, luego de ver el impacto que caus\u00f3 en la Ciudad de Buenos Aires, fue muy bueno haber tra\u00eddo la iniciativa a la ciudad y ver la cantidad de gente que se sum\u00f3, provoc\u00f3 que se fortaleciera<\/em>\u201d comenta Mart\u00edn Herrera Subsecretario de Deportes de la Municipalidad de R\u00edo Cuarto.<\/p>\n Tomaron su nombre a partir de un fuerte relato. Este cuenta que las \u00e1guilas pueden vivir 70 a\u00f1os, pero a los 40, deber\u00e1n tomar una seria y dif\u00edcil decisi\u00f3n. Su pico y sus garras se ponen d\u00e9biles y ya no tienen la posibilidad de cazar y comer. Sus alas envejecen y se tornan pesadas y de plumas gruesas. Volar se le hace ya muy dif\u00edcil. A partir de all\u00ed estas aves tienen dos opciones, o dejarse morir o volar a la monta\u00f1a y aceptar el sacrificio de transformaci\u00f3n durante 150 d\u00edas. En este proceso las \u00e1guilas deben arrancarse sus plumas y golpear su pico y u\u00f1as contra las rocas, para permitir la renovaci\u00f3n. Cuando lo logran, abren sus alas y vuelan para vivir su segunda etapa de vida. Esta historia de renacimiento es el signo y emblema de este grupo, unidos por un deporte.<\/p>\n Todos los martes desde hace un a\u00f1o entrenan. Su cancha est\u00e1 al fondo del penal, pasando el patio grande. Los lunes a la ma\u00f1ana tienen un espacio m\u00e1s centrado en la espiritualidad y valores, all\u00ed se charla m\u00e1s de la vida, se hacen talleres donde los jugadores tienen m\u00e1s oportunidades de compartir y de abrirse ante otros. \u201cEl primer d\u00eda de entrenamiento fue muy anecd\u00f3tico porque logramos formar grupos entre los chicos de distintos pabellones, generando terror a la jefa de educaci\u00f3n del servicio penitenciario, ya que todos est\u00e1n separados en distintos pabellones por cuestiones de conflicto, y nunca los mezclan<\/em>\u201d relata M\u00e1ximo Deym.<\/p>\n El equipo de voluntarios trata de enfocarse en los valores que el rugby tiene y tambi\u00e9n en los valores que tiene la persona. A trav\u00e9s de distintas din\u00e1micas, como cantos, juegos, reflexiones y cuentos, los chicos se abren y est\u00e1n predispuestos a lo que les hacen hacer. A trav\u00e9s de los valores y la espiritualidad, m\u00e1s all\u00e1 de la fe que profesan, sientan que se pueden sostener, ese es uno de los desaf\u00edos del equipo de trabajo de Las \u00c1guilas.<\/p>\n \u201cLo que tratamos nosotros es vincular lo trabajado en el taller de los lunes, en el entrenamiento de los martes. Si el lunes se habl\u00f3 del respeto, el martes trabajamos el respeto en el equipo. Es la mejor forma de salir adelante, a trav\u00e9s de un deporte, especialmente en equipo, el respeto, la disciplina y el rugby en especial<\/em>\u201d comenta Deym.<\/p>\n Ansiosos por salir a entrenar, los \u00c1guilas pasan noches sin dormir con muchas ganas de jugar. Se re\u00fanen en la puerta de la capilla de la c\u00e1rcel, esperando a su equipo. \u201cSiempre nos reciben con mucho afecto. abrazos y mucha alegr\u00eda<\/em>\u201d comenta Alejandra Olgu\u00edn, coordinadora de \u00c1rea Valores y Espiritualidad.<\/p>\n El deporte en s\u00ed tiene mucha exigencia f\u00edsica, el equipo de entrenadores de Las \u00c1guilas siempre llevan a los chicos al l\u00edmite, terminan cansados pero les sirve para despejarse. La frase que siempre repiten ellos es: \u201cEstuvimos libres 2 horas<\/em>\u201d. Es una oportunidad m\u00e1s de salir para ellos y poder respirar otro aire. \u201cEra una sensaci\u00f3n tan hermosa cuando nos llamaban a jugar. Nos sent\u00edamos como en casa<\/em>\u201d relata Juan un \u00e1guila ya en libertad. La cancha es de tierra, una tierra que respira y se siente en la cara de los jugadores, sobre la mirada expectante del equipo de voluntarios, que tambi\u00e9n son felices.<\/p>\n Tienen la posibilidad de jugar partidos con equipos de afuera de la c\u00e1rcel, como Ur\u00fa Cur\u00e9, Jockey, el Aero. Un d\u00eda por iniciativa de la c\u00e1rcel, permitieron que entren familiares a ver los partidos. As\u00ed cada uno invitaba un familiar, lo que para ellos fue muy fuerte que los fueran a ver ah\u00ed. Uno de los chicos en particular hac\u00eda mucho no se hablaba con su padre, y que \u00e9l haya ido a verlo jugar fue un gran momento de encuentro. Los padres estaban orgullosos de que sus hijos hagan deporte.<\/p>\n Cuando juegan todo se pinta de otro color, a pesar del encierro hay una sensaci\u00f3n que invade el ambiente. Los muros se derrumban, no hay afuera ni adentro, hay libertad. Desde la mirada expectante de los guardias, que parecen estar disfrutando del partido como ellos, pero como hinchas.<\/p>\n A partir de ese momento, no son m\u00e1s compa\u00f1eros de presidio, son hermanos, son amigos. Ellos mismos se alientan cuando alguno est\u00e1 bajoneado, \u201cVAMOS SOMOS \u00c1GUILAS<\/em>\u201d es su ritual que siempre est\u00e1 presente. Han logrado reunirse, charlar, compartir, tener ideas, generando una amistad donde se empiezan a ayudar y sostener entre ellos. Cuando uno sale en libertad, todos est\u00e1n muy alegres, lo viven como propio. Antes lo viv\u00edan como algo individual, y ahora lo viven todo como equipo. Su conducta ha cambiado.<\/p>\n \u201cLos chicos empezaron a cambiar mucho, a contenerse entre ellos, a cambiar su lenguaje, la forma de hablar y ellos mismos se dan cuenta. El que estaba siempre serio ahora empieza a sonre\u00edr<\/em>\u201d relata Deym orgulloso. Muchos chicos experimentaron lo que era recibir un abrazo por primera vez, y fue en ese contexto, en Las \u00c1guilas.\u00a0 Siempre se mostraron muy respetuosos, agradecidos, valoran el espacio y lo cuidan. Hay confianza, amistad y hasta cuentan chistes. Ellos ah\u00ed pueden expresarse como son. \u201cJam\u00e1s escuch\u00e9 una mala palabra, jam\u00e1s se han desubicado, al contrario, siempre con mucho respeto. Es un ambiente donde generalmente se da mucho el tema del machismo, y personalmente no lo viv\u00ed as\u00ed. Hay un respeto terrible. Cuando no vas, te preguntan qu\u00e9 te pas\u00f3, si estabas bien y que te hab\u00edan extra\u00f1ado<\/em>\u201d a\u00f1ade Alejandra con una sonrisa en su rostro.<\/p>\n Ellos son el descarte para la sociedad, y ellos lo sienten as\u00ed. Ellos valoran much\u00edsimo que su equipo de voluntarios vaya con una sonrisa, les lleven criollos para merendar, los abracen, les digan que los quieren, son muy agradecidos. Hasta te dan las gracias por ir a \u201cperder el tiempo\u201d con ellos o \u201canimarte\u201d a estar ah\u00ed. Pero lo que ocurre es todo lo contrario.<\/p>\n La gente que no comprende esta iniciativa comenta que deben pudrirse en la c\u00e1rcel, que es un lugar de castigo, no de reforma o transformaci\u00f3n. Pero lo que se olvidan es que esta persona es parte de la sociedad, en alg\u00fan momento va a salir y va a tener que salir mejor de c\u00f3mo entr\u00f3 y no peor.<\/p>\n \u201cEn el servicio penitenciario, gana el director porque tiene menos conflictividad, gana el guardia porque no tiene problemas en los pabellones, gana el de educaci\u00f3n porque los chicos van al colegio. Es un proyecto que te motiva porque ves las transformaciones que se producen<\/em>\u201d concluye Deym.<\/p>\n El objetivo como proyecto y como equipo, est\u00e1 en el afuera, cuando ellos salen tienen que estar preparados para reinsertarse en la sociedad, eso es lo m\u00e1s importante. Los chicos dentro del penal hacen cursos, de carpinter\u00eda, peluquer\u00eda, computaci\u00f3n. Son muchas cosas que ellos tienen, as\u00ed para cuando salgan tengan herramientas para emplear en alg\u00fan trabajo. \u201cTienen un futuro por delante y que puedas ayudarlos de esta manera, dandoles otra oportunidad y herramientas, a m\u00ed me anima much\u00edsimo<\/em>\u201d comenta Alejandra.<\/p>\n Ellos cuentan sus historias y saben que por esas historias se han equivocado. Se animan a llorar delante de todos, lloran porque no pueden ver a sus esposas, porque ven a sus hijos que se van llorando en las visitas para luego tener que volver a la celda. Les gana el coraz\u00f3n. De ese lugar salis movilizado, quebrado de la emoci\u00f3n, aprendiendo a valorar lo que uno tiene, la libertad, disfrutar del pasto, poder abrazar y besar. Se pasan de largo muchas cosas.<\/p>\n Ellos contagian lo que est\u00e1n viviendo a otros, as\u00ed se van sumando caras nuevas al equipo. Cada uno de ellos es valioso, todos son dignos, todos pueden aportar y generar en ellos confianza y seguridad. Que sientan que pueden, en lo deportivo y personal.<\/p>\n \u201cSe va logrando de alguna manera lo que queremos lograr. Para nosotros es una alegr\u00eda y un desaf\u00edo <\/em>\u201d concluye Alejandra Olgu\u00edn.<\/p>\n Ex preso y ex \u00c1guila. Juan Villareal es oriundo de la ciudad de C\u00f3rdoba capital, sus primeros a\u00f1os en la c\u00e1rcel fueron en Bouwer, penal ubicado en las afueras de esa ciudad. Un d\u00eda Juan particip\u00f3 de un conflicto con los internos del penal donde hubo varios heridos. Lo sacaron del pabell\u00f3n por ser el agresor y al mes lo transfirieron a R\u00edo Cuarto. All\u00ed se uni\u00f3 a un grupo de chicos denominado \u201clas ovejas\u201d, aquellos que buscan a Dios cada d\u00eda, se esfuerzan por cumplir la palabra de Dios, se ponen l\u00edmites y alientan a otros que dejen la droga y que aprendan a respetarse el uno al otro.<\/p>\n Luego fue el momento de Las \u00c1guilas, cuando Juan escuch\u00f3 la palabra rugby, sali\u00f3 corriendo y fue el primero parado en la puerta. Se anot\u00f3 y a partir de all\u00ed nunca dej\u00f3 de asistir a los entrenamientos y a los partidos. \u201c<\/strong>A mi me apasionaba el rugby, pero mis padres me dec\u00edan que no porque era un juego muy bruto, que pod\u00eda terminar lastimado<\/em>\u201d<\/strong> relata Juan.<\/p>\n Los que empezaron desde un principio a jugar fueron muy pocos, pero quisieron difundirlo. Comenzaban a hablarle a los dem\u00e1s presos para que se sumaran. Y as\u00ed fueron sum\u00e1ndose hasta 100 personas hasta que termin\u00f3 siendo un grupo estable de 40-50 jugadores.<\/p>\n Juan relaciona el momento en que los llamaban a jugar como si estuviera en su casa hace mucho tiempo atr\u00e1s. \u201c<\/strong>Pamela, la encargada del \u00e1rea de educaci\u00f3n, iba pabell\u00f3n por pabell\u00f3n a decirnos \u201cChicos vamos a jugar al rugby, vamos<\/em>\u201d era realmente como una madre llama a sus hijos. “Era una sensaci\u00f3n tan hermosa<\/em>\u201d<\/strong> relata. Pamela los cuida, cuando uno se golpea va y le pregunta c\u00f3mo est\u00e1. Transmite mucha inspiraci\u00f3n y garra a los chicos.<\/p>\n El equipo de Las \u00c1guilas, tanto jugadores como voluntarios, es una familia para Juan, se cuidan entre todos, se ayudan a levantarse, aprenden grandes valores, todos est\u00e1n al servicio de todos. \u00c9l relata personalmente lo que sinti\u00f3 en las reuniones de equipo: \u201c<\/strong>Nos ense\u00f1aban que ese esfuerzo que nosotros hacemos para correr, para hacer tacles, para el scraum, tambi\u00e9n lo hagamos en la vida cotidiana. Que cada vez que vemos una mala situaci\u00f3n, le metamos un tacle, cada vez que se nos complique algo, que le hagamos un scraum, y que a pesar que sea pesada la carga, que sigamos adelante, que nos exijamos un poquito m\u00e1s que vamos a salir<\/em>\u201d<\/strong> .<\/p>\n Desde que sali\u00f3 en libertad, Juan pudo empezar a trabajar nuevamente, no se le cerraron las puertas. \u201c<\/strong>Dios me ha bendecido, me ha guardado y me ha cuidado. Que nos escuchen a los que salimos realmente nos da fuerza, nos da aliento, porque la segunda oportunidad que nos dieron la estamos haciendo valer<\/em>\u201d<\/strong> concluye.<\/p>\n Dentro del penal, los partidos contra los vikingos (equipo de veteranos del Club Ur\u00fa Cur\u00e9) fueron de gran motivaci\u00f3n para Juan. Tras una derrota el equipo visitante se fue asombrado del nivel que ten\u00edan Las \u00c1guilas, pensaban que iba a ser otra cosa. Hubo mucho respeto, mucha lealtad y sobre todo compa\u00f1erismo.<\/p>\n Juan siente mucho orgullo y est\u00e1 feliz de poder pertenecer a las \u00c1guilas. De mostrar que se puede volar alto y que cuando uno vuela alto no se preocupa en caer, que baja en picada pero para recoger las cosas y volver. En las \u00c1guilas aprendi\u00f3, a pesar de todo, el compa\u00f1erismo, la hermandad, que todos son amigos y todos son hermanos, que todos son iguales. \u201c<\/strong>Cuando jug\u00e1bamos no nos sent\u00edamos presos, nos sent\u00edamos en casa, nos sent\u00edamos en libertad<\/em>\u201d <\/strong>comenta. \u00c9l aprendi\u00f3 a entender y comprender cosas que no hab\u00eda comprendido antes. Aprendi\u00f3 a volar, a valorar lo que ten\u00eda y que antes no valoraba ni cuidaba. Aprendi\u00f3 a valorar a sus hijos, sus padres, sus hermanos, los que vieron el cambio que hubo en \u00e9l y les gust\u00f3. Juan agradece constantemente a todos por creer en \u00e9l, a todos los que apostaron por ellos, en darles una segunda oportunidad y por creer en la recuperaci\u00f3n. A todas aquellas personas que pensaban que no estaban totalmente perdidos,\u00a0 sino que pod\u00edan ser recuperados.<\/p>\n Hay en la sociedad, gente que tambi\u00e9n apuesta por las segundas oportunidades, son las personas y empresas que les donan las cosas. El caballero que les don\u00f3 la camiseta es uno m\u00e1s del equipo para Juan, porque apost\u00f3 por ellos. \u201c<\/strong>Muchas gracias a cada uno, y en especial a la se\u00f1ora Pamela, muchas gracias. Ella siempre nos inspir\u00f3 a seguir adelante, a esforzarnos, a volar muy alto cuando salgamos en libertad, volar, volar y volar. Nos da fuerzas, nos admira y la admiramos. Muchas gracias<\/em>\u201d<\/strong> concluye Juan.<\/p>\n Como \u00c1guila en libertad, Juan fue testigo de su propio proceso de renovaci\u00f3n. No tendr\u00e1 ni pico, ni plumas, ni alas, pero le abri\u00f3 las puertas al cambio, y est\u00e1 feliz por poder vivir la segunda etapa de su vida\u2026<\/p>\n\u00c1guila en libertad. La historia personal de transformaci\u00f3n<\/h2>\n